viernes, 4 de mayo de 2012

Vallon du Diable

Con muchísimo retraso, debido a razones que a muchos de los asiduos a Las Cròniques les serán más que evidentes, continuo donde lo dejé: el viaje a Alpes de Febrero. 
Tras escalar La Còlere du Ciel en condiciones menos que óptimas, el viernes 2 de Febrero nos decidimos a probar suerte en el Vallon du Diable, un valle vecino a Les Fréaux pero situado a mayor altura, por lo que confiamos en encontrar mejor hielo. Tras perdernos conduciendo en el camino de ida, meternos en una carretera impracticable por el hielo y tener que dar media vuelta, encontramos por fin el parking que da acceso al valle. Allí nos encontramos una pareja franco-española (él de Málaga, ella francesa) que ha dormido en su furgoneta y que salen a la vez que nosotros en busca de alguna cascada practicable. Al poco de empezar a andar, ya nos damos cuenta de que las altas temperaturas también han afectado a esta zona. Nos vamos hundiendo cada pocos pasos, con lo que la aproximación, en algunos puntos, se hizo complicada. Pero la vuelta sería mucho peor todavía. Bastante peor. Una verdadera penuria. Eso sí, el valle es una maravilla, sin carreteras ni pueblos, con un ambiente de montaña de verdad.

Entrando en el Vallon du Diable. Los tipos con los bastones son la cordada franco-española que nos acompañó en la aproximación.

Pep en la entrada del valle, todavía a la sombra. Más tarde, cuando pegó el sol, la nieve que ya estaba blanda por la mañana se quedó hecha una papa.

Otra foto de Salva, Sergi y Pep C, seguidos de la pareja franco-española
La vía del día... ¿Les Hemós à Godo?
Para decepción de los más expertos en esto del hielo, la mayoría de las cascadas están muy peladas. No hay muchas opciones seguras. Nos decidimos por una que parece bastante accesible y no se ve chorrear mucha agua. No me acuerdo ahora del nombre, creo que era Les Hemós à Godo, pero no estoy seguro al 100%. Nos despedimos de la pareja que acabamos de conocer, y que van a intentar alguna otra cascadas más adentro del valle, y subimos una rampa que nos acerca a la base de la cascada. Buenas noticias, no se ve chorrear mucha agua y además el primer largo parece tumbado y facilón, unos 75º. Así que decido redimirme de mi paupérrima y bochornosa "performance" en La còlere du ciel y pido que me dejen empezar la vía de hoy. Además, estreno guantes impermeables que me costaron una pasta en una tienda de Les Freaux, no quiero repetir el mismo error que el día anterior. Repetimos las cordadas del día anterior: Sergio, Pep y yo por una lado, y Salva y Pep C por el otro. 

Me coloco los mosquetones y tornillos en el arnés, me ato las cuerdas y tiro p'arriba asegurado por Sergi. Pese a que la vía es sencilla y subo cómodo, he de reconocer que me falta todavía rodaje para subir a la velocidad que debería (para desesperación de Sergi). Pep C empieza bastante por detrás de mí, pero para cuando llego a la primera reunión ya está a menos de dos metros por debajo mio. Y menos mal, porque con mi miópica vista no había visto los seguros de la reunión y me la había saltado. Una travesía a la izquierda y ya estoy junto a Pep C, montando reunión. Pero entonces nos damos cuenta de que hay otra instalación a la derecha del corredor. Para evitar apelotonarnos los 5 en una sola reunión, vuelvo a cruzar hasta la pared derecha, monto reunión y aseguro a Pep y Sergi, que suben simultánemente.

Pep y Sergi llegando a la reunión del primer largo

Pep C y Salva en la primera reunión
El siguiente largo para Sergi. Pero nada más salir de la reunión se ve que el horno no está para muchos bollos. Se oye mucha agua corriendo por debajo de la cascada. Incluso en algunos puntos empieza a salir agua donde cuando clava los piolets. Además, la forma de embudo de la cascada hace que todos los trozos de hielo que desprenden Pep C, Salva y Sergi nos pasen rozando como misiles a Pep y a mí. Y algunos de los trozos son grandes de cohondres. Ahí estabamos Pep y yo, pegados a la pared como lapas para intentar esquivar las muchas bombas que nos caían encima. Para añadir algo más de emoción, Pep y yo oimos como parte una cascada de la pared sur se desploma con un gran estruendo. Además, los que van por delante se encuentran con un tramo más vertical y bastante delicado.  Hay ciertas dudas de si seguir o no. Yo lo tenía claro, cristalino. En vista de mis futuras responsabilidades (que ya se me pasaban por la cabeza en esos momentos) y de lo que he visto bajar por la cascada, yo me quiero pirar de ahí lo antes posible, preferiblemente antes de que suba más la temperatura y empieze una verdadera lluvia de misiles. Los de arriba también se deciden por la retirada. Así que rapelamos hasta la base, recogemos los aricheperres y nos dirigimos de vuelta a la furgoneta.

Retirada. Para ahorrar peso, dejaron deslizar las cuerdas por la rampa de nieve. Yo no, yo cargué con ella. Soy un clásico y la cuerda no se abandona ni para coger el bus.

Como ya adelanté antes, la vuelta a la furgoneta fue una verdadera penuria. Para una pequeña muestra, ved el vídeo que ya colgué hace tiempo. Nos hundíamos contínuamente hasta la cadera. El que parece que se llevó la peor parte fue Pep, que llegó bastante más tarde tras haberse hundido innumerables veces, y con un cabreo más que evidente. Por uno de esos misterios inexplicables, yo veía que los que iban por delante, pese a ser más grandes y probablemente pesar (unos pocos gramos) más que yo, se hunideron muchas menos veces. Pero claro, me temo que todos teníamos esa sensación posiblemente muy subjetiva.

Pep, todavía sonriendo...
Una vez al lado de la furgona montamos un verdadero mercadillo árabe, dejamos el material secando mientras bebiamos y comiamos algo, mientras una pareja en jeans y botas de trekking se adentraron en el valle para volver apenas habían avanzado 20 metros, en los cuales se hundiron hasta la rodilla al menos 200 veces... :P

Mercadillo mozárabe en el parking, secando el material
En breu, més.

sábado, 17 de marzo de 2012

La colère du ciel

Tras la buena experiencia del año pasado durante el viaje al Parque Nacional de Los Ecrins, cuando recibí el mail de Sergi allá por Enero diciendo que este año repetíamos no me lo pensé dos veces y me apunté de inmediato. Y para los más desinformados, esto de Los Ecrins pilla en el sureste de Francia, más concretamente en los Alpes del Delfinado... y ojo listillos, que esto de los Alpes del Delfinado no me lo he inventado yo, lo he copiado de la Wikipedia

Esta vez fuimos a una zona más al norte y nos alojamos en una gîte más pequeñita que la del año pasado, en un micro-pueblo llamado Les Freaux, a unos 700Km de Tiana. Es decir, un poco más que ir a Madrid, y un poco menos que ir a Comillas. ¡Si es que los Alpes están aquí al lado!
La pena es que el tiempo no acompañó. La tempereatura era muy alta y las cascadas de hielo estaban en muy malas condiciones, chorreando agua. Salvo el primer día ya no pudimos escalar mucho más.

Así que la historia es como sigue:

Miércoles 29 de Febrero. Bea me lleva a casa de Pep, con todo el equipo de hielo en el coche desde que salimos a currar por la mañana. Esta vez no hago la pardillada del año pasado y en vez de tratar de meter todo en la mochila de montaña grande, me llevo una mochila pequeña con el equipo de escalada y una bolsa de deporte enorme con ropa, comida, saco, etc. Ah, y el libro elegido para el viaje fue "El viejo y el mar" que, pese a mis añitos, todavía no me había leido. Muy bueno. Nos da tiempo a un café en casa de Pep y nos montamos en su renault cutreclio camino de Girona. Hemos quedado a las 2pm con Sergi, pero por razones varios la salida se retrasa hasta las 3 y pico. Aprovecho para apretarme un kebab con patatas fritas entre pecho y espalda. Llega Salva poco sobre las 3pm y al rato llega Pep C. Una vez ya estamos los 5, Sergi nos mete a empujones en su furgoneta y salimos disparados "pa'lafráns". Llegamos a la gîte de noche. Muy pequeña, pero estamos prácticamente solos. No me acuerdo si cenamos algo allí o no, pero yo ya me había zampado un bocata de camino.

Jueves 1 de Febrero. Madrugón. A las 6am estamos en pie, Sergi baja disparado a la cocina y prepara el té. Se le ve motivado. Pep y yo bajamos un poco más tarde y empezamos con el café, como debe de ser. Nos equipamos y salimos andando de camino a La colère du ciel (~280m, II 3+/4), que se ve perfectamente desde la gîte. De camino a la cascada ya notamos el mal estado de la nieve, hundiéndonos bastante. Cuando llegamos al pie de la cascada, se ve que chorrea agua. Aun así, como el primer largo parece tumbadito y facilón, me atrevo a hacerlo de primero.

Yo en el primer largo (izq). Salva y Pep en la parte más fácil antes de llegar al cuarto largo (centro). Yo asegurando a Pespe a la antigua usanza (cuerda por la espalda), mientras Salva asegura a Pep C en el cuarto largo.
Tras pasar un primer tramo de unos 70º (o menos), me encuentro en una campa de hielo por la que cae un rio de agua. Me salgo de la rampa que con tanta agua me da mal rollo y me salgo a la rampa de nieve y roca que queda a la derecha. Cagada. Tras unos 5 metros subiendo por una nieve inestable en la que no hay forma de meter ningún tipo de seguro, las paso negras para volver a la cascada medio arrastrándome por las rocas. Una vez de vuelta en la vía me encuentro otro murito corto de unos 3 metros. Por su parte derecha está bastante vertical, así que subo por la izquierda a pesar de que por ahí a que cae bastante agua. Luego me echaría la bronca Sergi diciendo que las cuerdas se empaparon ahí... je, pues no le quedaba nada! en los largos siguiente la cosa estaba casi peor. Monto reunión y suben Pep y Sergi. Le toca tirar a Pep. Sergi sugiere ir en ensemble pero el Pespe se niega. Hace un largo muy largo, de unos 60m con un par de resaltes, y monta reunión. Subimos Sergi y yo a la vez y sin pararnos en la reunión seguimos hasta el 4 largo, superando unas rampas de nieve sin apenas hielo. El siguiente tramo ya se ve mucho más vertical. Salva y Pep C suben por la parte izquierda, que parece un poco más asequible. El canalla de Sergi, sin embargo, se mete por la parte más vertical por el medio de la cascada. Pep sube después y yo me quedo el último así que me toca ir sacando los tornillos. Mi turno. Voy sin dragoneras y con guantes de forro. A lo "lolo" y profesional del hielo, tal y como fui el año pasado en la Y de la drôite. Pues esta vez, tachán, MEGACAGADA. Los primeros metros me siento sobrado y potente, pero cuando me meto en la parte más vertical empiezo a dejar de notar las manos por el frío (los guantes están chorreando). Estoy cada vez más torpe, todo chorrea agua helada, la cuerda, los piolets, los brazos... todo. Mientras que voy sacando los tornillos con la mano derecha, noto que el brazo izquierdo se me va quedando sin fuerza. Y digo el brazo, porque la mano izquierda ya ni la noto, casi pierdo un piolet, casi se me cae un tornillo, los crampones empiezan resbalar, me agarro con la poca fuerza que me queda al otro piolo, pido a Sergi que tense la cuerda... un horror. Lo paso bastante mal. Al final con algo de ayuda con la tensión de la cuerda consigo salir de ahí, pero cuando llego a la reunión estoy bastante jodido, con las manos entumecidas, los meñiques de ambas manos totalmente insensibles y, sobre todo, el ego absolutamente hecho trizas. Me cambio de guantes y mientras intento que las manos entren en calor, Sergi sube el siguiente largo, más tumbado y facilón. Para mí, mucho más disfrutón que el largo anterior. Está claro que en esto del hielo, en cuanto el tema se pone un poco vertical y continuo, me queda todavía bastante grande. Sube Pep y decidimos si continuar y hacer el último largo, o bajarnos. Sergi no está muy motivado porque este último largo es un tramo de nieve con un sólo resalte de hielo sin mucha chicha. Yo he perdido la motivación en el largo anterior y ya les comento que he tenido suficiente hielo de momento. Pep tampoco se ve con mucha gana, así que decidimos bajarnos rapelando. En algunos puntos la bajada era casi como un descenso de cañones de la cantidad de agua que salía de las cuerdas.  Mucho nos alegramos cuando dejamos de rapelar y empezamos a andar. Pero la alegría duro poco al encontrarnos con zonas de nieve profunda en la que nos hundíamos hasta la cintura (lo que se convertiría en la situación habitual de este viaje, como ya adelanté en el post inmediatamente anterior a este: Pisando fuerte). Yo tuve que cavar un par de veces para rescatar mi pierna completamente atascada, bajar una decena de metros porque se me cayó la cámara, etc. En conclusión, llegué a la gîte hecho una verdadera PILTRAFA.
Pero bueno, ¿qué sería la montaña sin esos momentos de sufrimiento de los que uno puede depués reirse?. Allá va un video resumen de La colère du ciel:


Ale, otra vez más me he enrollado como una persiana y me ha salido un tocho infumable. Aunque mi intención era resumir el viaje, se ve que soy incapaz de concretar... Lo dejo aquí que son las tantas de la noche, y ya en otro post contaré lo que hicimos los otros tres días en los Alpes.

Aprovecho este post para agradecer una vez más a Sergi la organización del viaje. Ir con él es como contratar a una agencia turística y, encima, por la patilla. Esta vez no sólo se ha encargado de la logística, del alojamiento, de la intendencia, de los horarios, de buscar info sobre las vías, de consultar los partes metereólogicos, de tirar de primero por donde los demás no tenemos redaños, etc. Además, ha hecho de chófer y ha puesto el medio de transporte: su nueva fragoneta equipada con cocina, nevera, baño alicatado y recibidor. Ea, pues como es de bien nacido el ser agradecido: merci, Sergi.

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miércoles, 7 de marzo de 2012

Pisando fuerte

Como algunos de vosotros ya sabéis, el fin de semana pasado volvimos a los Alpes, a la zona de La Grave al norte de los Ecrins. En principio, la idea era pasar el fin de semana escalando en hielo, pero poco hielo nos encontramos y sí mucha nieve, y ni el hielo ni la nieve en muy buenas condiciones. Al final, una cascada y media de hielo, un día de esquí en Alp d'Huez (por fin!), un poco de dry-tooling y de nuevo comidas pantagruélicas de pasta y lentejas en el refugio. Ya prepararé un post más elaborado, pero allá va un adelanto como aperitivo de lo que nos encontramos. Pese a las caras de felicidad, la hora y pico de paseo hundiéndonos en la nieve dejó de ser divertida a los diez minutos.

 

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sábado, 4 de febrero de 2012

Pic del Martell, vía Reserva (V+)

Domingo 22 de Enero. Ya tocaba empezar a escalar este año 2012, y estrenar nuestras nuevas y flamantes cuerdas dobles que nos han traído los reyes. No teníamos un objetivo muy claro. Banyadores estaba fuera de toda discursión porque el Pespe se niega. Nos planteamos una escapada a Cellecs, o intentar alguna vía nueva en Montserrat. Pero tras el frío que pasamos en nuestra última salida a Montserrat, nos apetecía algo más templadito. Así que nos decidimos por hacer una visita al calorcito del Pic del Martell, en el Garraf, al sur de Barcelona. En esta zona ya había estado escalando vías deportivas en Penya Ginesta un par de veces, pero nunca había estado en el pic del Martell. Tras rebuscar en varias guías de escalada y en internet, propongo hacer la vía "Reserva", a la que muchos se refieren como la "gran clásica" de la zona. De hecho, se encuentra entre las vías seleccionadas en la guía "Las 100 mejores escaladas de Cataluña". Unos 125m con un par de largos de V+.
Reseña de la vía Reseva copiada de Escalatroncs.
En rojo, la vía original. En verde, las
 variantes que nosotros seguimos.
Esta vez, además del sempiterno Pep, se apunta también Alonso, aunque está convaleciente de unas toses pseudo-tifoideas que le han tenido machacado desde hace semanas. Lo bueno de El Garraf es que no hay que madrugar mucho porque está a unos 45Km de Tiana.
A las 9am pasan a recogerme y sobre las 10 y poco ya estamos en el parking de Peña Ginesta. Nos colocamos los aricheperres y, en vista del calor que hace, dejamos las chaquetas en el coche. Además, la vía está al solecito, con lo que no prevemos que vaya a hacer mucho frío. De hecho, luego pasamos hasta calor. Que invierno más raro. Tras una caminata corta, nos plantamos en la base del Pic del Martell. Encontramos la vía muy fácilemente porque los nombres están pintados en la base (cosa que a mí particularmente no me gusta, pero reconozco que facilita las cosas). Esta vez se me olvida la cámara, pero Alonso trae la suya así que, para variar YO SALGO en muchas fotos!
Echamos a suertes el primer largo y el afortunado es a Pep. Las reseñas indican que la vía está semiequipada, y que hay que poner algunos seguros móviles. Alonso no está muy ducho en esto de colocar fisureros y friends, y prefiere escalar de segundo toda la vía. Así que los largos impares para Pep y los pares para mí. El primer largo de la Reserva se puede hacer por la entrada original (IV+, linea blanca discontinua en la reseña) o por una entrada un poco más a la izquierda, protegida con un parabolt, que sale de V. Sin embargo, el largo se va luego por una canal un poco sosa hacia la izquierda, así que decidimos entrar a la vía por una variante que sale más a la derecha, la Dire-Straits, mucho más recta y atractiva, y a la que también la cotan de IV+. Este primer largo es evidente, todo tieso "parriba". Sólo tiene un paso de "IV raro" en el que hay que superarse de un tridedo sobre pies no muy buenos. El final del largo es muy chulo con una placa vertical con agarres buenísimos. Pep sube sin necesidad de meter ningún seguro extra. Le sigue Alonso que tiene algún problema en la parte final (claro, como es un perezas y nunca sale, pues cuando sale  sufre). Detrás de Alonso subo yo y en poco tiempo estamos los tres en la primera reunión, muy cómoda.

Pep iniciando la vía y yo asegurándole. Ah, ¡cuerdas nuevas!


Inicio del segundo largo y el diedro con el techito característico
El segundo largo para mí. Hay que meterse en un diedro fisurado al principio, y luego salirse la placa de la derecha donde hay muy buenas presas. Luego hay que superar un techito que se puede pasar por ambos lados, y en teoría con la misma dificultad. Por lo que luego he leído en los blogs, la mayoría de la gente lo pasa por la izquierda, donde hay unos parabolts y sale con una dificultad de V+. Yo lo pasé por la derecha, que está peor protegido (un cordino), pero que a me parece que es un pelo más fácil y no llega a ser V+. Una vez pasado el techo, se supera un espolón bastante aéreo, con un parabolt y con posibilidad de meter friends y puentes de roca, y en un pispás se llega a una repisa donde se monta reunión, también muy cómoda. Alonso sube sin problemas y comenta el patio que se ve cuando uno se encarama al espolón, y poco después aparece Pep superando los últimos metros.
El tercer largo le toca a Pep y aquí se monta una pequeña discusión a tres bandas para decidir por  dónde va la vía. ¡Ni con los croquis delante esta gente se aclara, ostias!. Para mí es evidente que tiene que ir por un terreno fácil y luego una placa más tiesa hasta llegar a un diedro que queda unos 20 metros por encima nuestro, un poco hacia la derecha. De hecho, incluso con mi miópica vista alcanzo a ver un parabolt en el diedro. Estos dos no sé dónde coño están mirando pero desde luego no hacia donde toca. Al final Pep sale no muy convencido hacia el diedro, y por el camino se encuentra dos seguros más, uno un poco escondido (algo de lo que ya avisaba la reseña de escalatroncs). En este largo está el paso clave de la vía: superar un diedro fisurado y un poco desplomado. El paso está bien protegido con un parabolt, el que yo veía desde la reunión de abajo (tengo una vista halcón!, miópico, pero de halcón). Por cierto, algunos blogs de escaladores comentan que hay presas enormes para superar el desplomillo. Deben de referirse a la laja en la parte izquierda del diedro (foto de abajo), porque en la placa de la derecha no hay nada hasta que ya se ha superado el paso. La forma evidente de subir por ahí es hacer una bavaresa durilla o, como hicimos Pep y yo, un empotramiento de mano. Alonso sube tras Pep, con algunos problemillas, y se queda resoplando en la reunión, desde donde saca unas cuantas fotos de mí superando ese paso:

El paso clave de la vía, V+, en el tercer largo. Algunas reseñas dicen que hay presas enormes. Salvo la laja, yo no vi nada más. Yo lo hice con un empotramiento de mano, pero lo mismo se puede hacer en bavaresa tirando de esa laja.
Justo superado el paso duro Pep monta la reunión... donde NO TOCA. Claro que en aquel momento no lo sabíamos, pero según la reseña de escaltroncs la reunión queda más arriba y a la izquierda. Parece ser que donde la montamos nosotros es una instalación de rápel, con razón nos pareción un tanto más pequeña e incómoda que el resto.

Nuestra tercera reunión un tanto más incómoda.

El último largo lo hacemos saliendo hacia la derecha de la instalación de rápel. En aquel momento estábamos convencidos de estar en la vía, pero luego en casa y mirando mejor los croquis, ya no estoy tan seguro. Al haber montado la reunión más abajo, en la instalación de rápel, ya no tengo tan claro si terminamos la vía metiéndonos en la parte final de la vía que va más a la derecha. Pero bueno, una vez supero un tres de resaltes de IV+ separados por repisas herbosas, el tercero con un parabolt un poco difícil de chapar, monto la cuarta y última reunión unos 30 metros más arriba.

Asegurando a Pep en la última reunión
Llegan Alonso y Pep y para mi sorpresa empezamos a plegar las cuerdas SIN ZAMPARNOS EL BOCATA!. Decididamente, Pep ya no es lo que era. De hecho, aunque nos lo hemos subido por la vía, al final prefieren comerse el bocata al bajar, al lado del coche. No entiendo nada. En fin, allá van unos retratos de los piltrafillas implicados:


Y de las vistas desde esl Pic del Martell;


Como corolario final diré que nos ha gustado bastante el Pic del Martell y que es un buen sitio para hacer unos cuantos largos cuando las temperaturas no son muy altas y además pilla a una distancia bastante amable para aquellos días en los que nos sintamos perezosos y no queramos pegarnos una panzada a conducir. Que pese a ser una vía semi-equipada, como siempre subimos demasiado material (yo creo que metimos un seguro extra en cada largo, como mucho dos). Y que ya no sé cuando toca comerse el bocata en la cumbre y cuando toca comerse el bocata en el coche. Lo único que sé es que esta vez, aprovechando el fantástico tiempo casi veraniego, acabamos tomándonos unas bravas y unas birras en el puerto deportivo del Masnou en buena compañía de Bea, Ana y Mario.

En breu, més.

jueves, 26 de enero de 2012

Palizón al Puigmal

En una de estas conversaciones con Pep sobre si tenemos que ponernos en forma, que si tenemos que prepararnos para esas grandes expediciones que nuncan llegan, etc., nos decidimos subir el Puigmal, uno de los picos más altos de la zona. Con sus 2910 metros, el Puigmal se queda a un pelo de ser un 3000. Además, está en una zona muy conocida del Pirineo, el Valle de Nuria, que merece la pena visitar. De hecho, yo ya había estado allí una vez hace un montón de años, guiando una excursión cuando trabajaba para Tierra de Fuego. Y además queda relativamente cerca, a unas 2h de coche. Posiblemente envalentonado por una cerveza, le echo el órdago a Pep de intentar el pico desde el pueblo de Queralbs sin utilizar el tren cremallera que sube al monasterio de Nuria, lo que supone más de 1900m de desnivel. Quizá él está también envalentonado por la birra, porque acepta el órdago sin pestañear...
El Domingo 15 de Enero Pep me pasa a recoger a las 6:30am. Mandan narices lo poco que me cuesta madrugar para ir al monte, pero luego levantarme los días de diario antes de las 8:30am es un verdadero sacrificio. En menos de 2h llegamos a Queralbs (y eso que el Clio diesel de Pep ya no está para muchas alegrias). Para darle una pincelada más deportiva, empiezo a anotar los tiempos. Así queda registrado que a las 8:25am iniciamos la caminata desde Queralbs. Al inicio del camino hay un cartel informativo indicando que hasta el monasterio de Nuria hay unas 3h de pateada. 7Km y unos 760m de desnivel, según Google Earth.
El camino recorre el fondo del valle, con lo que no hay perdida posible. En algunos puntos va entre bosquecillos, pero la mayoría del recorrido mantiene unas fantásticas vistas sobre el valle. 

El camino de subida al Monasterio de Nuria. Pep a su bola, y yo tomando fotos.

Cruzando un puente de piedra. Pep sigue a su bola.

Con los únicos con los que nos cruzamos en todo el camnino: Rebecos

Vistas hacia Queralbs, con la vía del tren cremallera por la derecha del valle

Estamos fuertes y no hacemos casi paradas, salvo un par de ellas a beber algo de agua. Así. a las 10:30 ya llegamos a la explanada desde la que se ve el monasterio de Nuria. 

Últimas rampas llegando a la explanada de Nuria. Pep, a su bola.

Valle de Nuria, con el Monasterio al fondo. Poquísima nieve para estas fechas y temperatura primaveral
Sobre las 10:45' llegamos a la cafetería del monasterio. En unas 2h15', rebajando casi 45' el tiempo medio para este tramo. Claro que según la omnisapiente Wikipedia, esto se puede hacer "paseando" en 2h30'... en fin, para celebralo, nos regalamos unos cafés. Yo un cortado, Pep un café con leche... rompiendo la tradición. En fin. Sacamos el mapa y mientras nos tomamos el café vamos discutiendo nuestras opciones. La idea de llegar hasta la cumbre de Puigmal parece un poco una pasada, porque aunque son sólo unos 3Km, hay 1000m de desnivel. Yo calculo que nos llevaría unas 3h de subida (con la ya manida fórmula de dividir el desnivel por 400m y la longitud por 4Km, y luego sumar al número más grande la mitad del más pequeño. Claro que de nuevo, la Wikipedia dice que se pueden hacer esos 1000m de desnivel en 2h... Hay que ver lo potente que está la gente que escribe en Wikipedia), más unas 2h de bajada hasta el monasterio, más otras 2h o más para llegar a Queralbs. Total, 7h más o menos, ocho, para tener un cierto margen. Bueno, como son más o menos las 11pm, no llegaríamos a Queralbs hasta las 7pm, y eso significaría andar al menos 1h sin luz. Nos planteamos alguno de los otros picos más cercanos, pero casi todos tienen prácticamente la misma altura que el Puigmal, con lo que no se gana tanto. De repente, oigo decir a Pep algo sorprendente, algo que jamás pensé que le oiría decir: "Hombre, también podemos bajar en el tren cremallera". !!??. Aprovecho este momento de debilidad para espetarle: "Si bajamos en el cremallera, tenemos tiempo de sobra para darle una intentona al Puigmal". Así que nos decidimos y a las 11:15am salimos del monasterio camino del Puigmal.

"Recortando silueta", al poco de iniciar la subida al Puigmal
Los primeros 750m están pelados de nieve, y avanzamos bastante rápido. Luego tenemos que sortear unos cuantos neveros helados hasta llegar a un collado a unos 2200m de altura, en el que ya  está todo más cubierto. Avanzamos unos 200m más y nos encontramos con que la nieve empieza a estar demasiado dura, así que tras varios resbalones el sentido común de Pep se impone y paramos para ponermos los crampones. 
A las 12:15pm llegamos a un punto en el que el valle gira a la izquierda, a unos 2350m, y por primera vez vemos frente a nosotros el tramo que queda para llegar a la antecima del Puigmal. Paramos y Pep comenta: "¿te convences ya, melón, de que no nos va a dar tiempo a llegar?". Pero no, yo no me convezco. Lo veo todavía posible, sobre todo si luego bajamos a Queralbs en el cremallera. Hemos subido más de 300m en 1h, si apretamos los dientes podemos llegar a cumbre en menos de 2h más. Pep propone seguir andando hasta donde lleguemos a la 1:30pm, y luego dar la vuelta. Le convezco de apurar un poco más, hasta las 2pm. Total, bajar desde la cumbre no nos va a llevar más de 3h, con lo que estaríamos de vuelta en el monasterio a las 5pm, todavía con luz de sobra. Seguimos unos metros más y el comenta "no vamos a llegar". Y claro, yo me pongo cabezón y digo: "que sí!", y empiezo a apretar el ritmo. Quedamos en que cada uno tire a su ritmo y a las 2pm nos demos la vuelta estemos donde estemos... o eso entiendo yo :P
A las 12:30pm Pep empieza a dar señales de fallo multiorgánico con epicentro en el pulmón y ramificaciones en los abductores, y se va quedando atrás. Yo voy mirando de vez en cuando para ver qué hace. La última vez que le veo se ha parado a comer y beber algo, unos 100 o 200 metros detrás de mí. Miro hacia delante y veo que todavía me queda una buena subida, así que continúo sin parar. Se ve una sucesión de 4 cuestas bastante potentes separadas por explanadas de menor pendiente. Me pongo como objetivo llegar al pie de la tercera cuesta, en la que se ve un muro de roca a la derecha, antes de parar a comer. 
Subo la primera cuesta y paro a beber algo de agua. Creo ver a Pep allá abajo, comiendo algo. Pero no estoy muy seguro. "Lo mismo tras comer y reponer algo de fuerzas sigue subiendo, y a las 2pm se da la vuelta", pienso.
Sobre la 1:00pm supero la segunda cuesta potente y me encuentro con una chica esperando a sus amigos que han seguido hasta la cumbre. Me pregunta cuánto queda hasta la cima y le digo que yo creo que unos 40-45 minutos. No sé muy bien cuánto lleva ahí esperando, pero se la ve un tanto aburrida. Me preocupo, espero que la cima no esté más lejos de lo que yo creía. Me quedan todavía un buen par de cuestas, y me marco un ritmo de 100 pasos, descanso de 20 segundos, 100 pasos, descanso de 20 segundos... etc. La pendiente ya es bastante empinada y a veces me cuesta completar los 100 pasos. 
A la 1:15pm estoy fundido y paro a comer algo. Que yo recuerde, la primera vez en mi vida que he parado por tener hambre en el monte. Al sacar la cantimplora de la mochila, se me cae y resbala en la nieve. Afortunadamente se para en una roca unos 15 metros por debajo de mí. Pero esos 15 metros de bajada y subida me los hice renegando de mi torpeza (al bajar) y resoplando (al subir). Me siento a comer el bocadillo y creo ver un bulto mucho más abajo que supongo que es Pep, pero claro, yo sin gafas más allá de 200 metros veo menos que un gato de escayola. Todavía no estoy muy seguro de ser capaz de llegar a la cumbre antes de las 2pm, así que decido comer lo que pueda lo más rápidamente posible y empezar a andar a la 1:20pm, a ver hasta dónde llego. Me queda todavía una rampa más bastante empinada en la que me cruzo con un grupo de 5 personas que bajana toda tralla de la cumbre. Tres de ellos bajan literalmente corriendo. Supongo que son el grupo al que espera la chica que estaba un poco más abajo. Pasada esta rampa, la pendiente se suaviza bastante y ya se empieza a adivinar la cima. Recorro estos últimos metros en un santiamén y a las 1:40pm llego a la cumbre. Hay tres o cuatro grupos allí arriba, en total unos 10 montañeros. Me hago las fotos de rigor y a las 1:45pm empiezo la bajada, pensando que Pep estaría pelado de frío esperándome.
Exhausto junto a la cruz cimera del Puigmal
Mar de nubes desde la cumbre del Puigmal
La bajada por las rampas de nieve es super rápida, y en media hora estoy más o menos en el punto en el que ví a Pep por última vez (lo que me costó aproximadamente 1h en subir). 

La rampas de bajada. Guiñando los ojos creía ver a Pep más o menos en la zona del centro de la foto, donde la nieve empieza a escasear... pero no, no estaba allí.
Veo una persona bajando a un ritmo lentillo unos 100m delante de mí, con algo naranja. Creo que se trata de Pep y su mochila, bajando despacio para que yo pueda alcanzarle. Pero cuando me voy acercado queda claro que no, que no es él. Es la chica que me encontré esperando a sus amigos a unos 40 minutos de la cumbre, y baja sola. Me pregunta si he visto en la cima a sus amigos, tres chicos y una chica y le digo que empezaban a bajar justo detrás de mí. La adelanto y sigo bajando. A las 2:30pm me queda claro que Pep no anda por ahí y, aunque tengo poca cobertura, le llamo. Solo acierto a escuchar "... crirrckk... crackk... monasterio... recrrr... jjjerrcj...", con lo que entiendo que está en el monasterio. Le grito que estoy a una media hora, que no le oigo bien porque no tengo cobertura, y que me espere en la cafetaría del monasterio para bajar en el tren cremallera. 
Sigo bajando a toda pastilla. Un poco más adelante veo a unos tipos enriscados unos 200m por encima de mí. Son los cinco que bajaban corriendo de la cumbre. No sé muy bien que hacen ahí, si es que se han parado a algo o es que se han liado, pero desde luego se les ve bajar muy lentos entre riscos un tanto empinados. En cualquier caso no parece que tengan problemas así que yo sigo a lo mío y cuando llego al collado a 2200m veo que el camino empieza a estar sin nieve y me quito los crampones. Error, fallo, cagada. Los siguientes 100m de camino quedan a la sombra y están completamente helados. Tengo que ir saltando de roca en roca y de mata en mata, dando más vueltas que una peonza. Con los crampones habría bajado en un periquete. En cualquier caso, a las 3:00pm estoy en el monsaterio. Entro en la cafetería esperando ver a Pep aburrido tomándose su segunda birra... pero no. No está por ahí. Le vuelvo a llamar, esta vez con cobertura. "Estoy bajando a Queralbs, a pata", me dice tan pancho. "Cooooomoooo?", le digo. Yo pensaba que ibamos a bajar en el cremallera. "Sí, llevo ya una media hora de bajada".... buff. Estoy hecho una pena, pero bueno, hoy hemos venido a entrenar y pegarnos una paliza, así que le digo que yo también empiezo a bajar a pata. Si hemos tardado en subir poco más de 2h, es posible que pueda llegar en menos de 2h a Queralbs, calculo. Pues no, calculo mal. La bajada es una auténtica tortura para mis ya maltrechas rodillas, y las ampollas empiezan a notarse. Doy gracias a que llevaba los dos bastones, porque si no yo creo que habría tardado incluso más. Cuando ya llevo una hora bajando, me acuerdo de que me queda todavía una manzana y me da un subidón de alegría (y de azucar, tras papeármela). De nuevo, la primera vez en mi vida que he pasado  hambre en el monte. Al final, cuando estoy a unos 15 minutos de Queralbs, me encuentro con Pep, que ha llegado al coche, se ha cambiado de botas y ha subido para encontrarse conmigo. Al final, llegamos al coche a las 5pm, justo 2h después de haber salido del monasterio y 3h15' de haber salido de la cumbre. Nada mal, nada mal, teniendo en cuenta que es la primera salida post navideña, con la sobrecarga de turrones, polvorones y mazapanes que esto supone.


En total, 22.5Km y 1950m de desnivel (parriba y luego pabajo). Agujetas superadas a los dos días, ampollas superedas a la semana y por lo demás, tan pancho. Estoy hecho un toro.

En breu, més.